organizada, la actual recesión económica, la particular situación laboral que dejó el brote de la influenza que prácticamente detuvo a toda la industria en nuestro país han venido a reacomodar el quehacer de todos en México. Para nosotros los ingenieros mexicanos, y para todo México, las crisis, lamentablemente, ya forman parte del léxico diario. Sin embargo, también es cierto que nos hemos adaptado, hemos aprendido a sobreponernos al castigo y superarlas, es decir “ya tenemos callo”, pero lo mejor es que ya estamos aprendiendo a entender que a estas situaciones podemos y debemos volverlas de oportunidad; es por ello que nuestra Federación pese a todo continuará su vida Institucional.
En esta etapa del camino, un grupo de compañeros iniciamos el día de hoy un nuevo sendero, con el compromiso adquirido con nosotros mismos y con todos Uds. de no sólo encabezar a nuestra querida FEMCIC en este nuevo ciclo, sino de, ante las incertidumbres actuales que merodean las actividades del ejercicio de nuestra profesión, en cualquiera de sus manifestaciones y que son muchas, es un compromiso en el que estamos concientes de la gran responsabilidad que esto
implica. A pesar de todo, deberemos continuar por la senda trazada, la de la consolidación de nuestra Federación, la de encauzar la suma de nuestros esfuerzos con las de este III Consejo Directivo, la de llegar a la conjugación de las energías de los ingenieros mexicanos a través de sus respectivos Colegios, para que con esto se pueda lograr tal continuidad y así obtener la congruencia debida para que los trabajos de nuestros antecesores se traduzcan, hoy, en la cosecha del fruto que sembraron, en la germinación de sus ideas y objetivos, que
desearon, y nosotros también, un gremio unido, fuerte y representativo de nuestra profesión.
En el mundo de hoy, globalizado, trabajemos con una comunicación asertiva, acortemos la brecha tecnológica que existe entre nuestros ingenieros y los de otros países, con quienes actualmente competimos por medio de las tecnologías
de comunicación, reduzcamos las grandes diferencias de preparación, de tecnología y de práctica, sumando nuestra capacidad de observación y nuestro ingenio; pero debemos solventar de manera organizada este gran reto, debemos
unirnos para homogenizar los objetivos comunes de los ingenieros, para pedir a nuestras autoridades que nos ayuden a salvar estas diferencias, que nos apoyen con más recursos a la docencia y la investigación y exigir las políticas públicas para crear la plataforma que se requiere para la preparación adecuada de nuestros egresados, que consideren la educación continua y la actualización profesional como una herramienta para mantenernos vigentes.
Como les mencione, estamos, y estoy, plenamente consciente de que pasamos una etapa de dificultades en lo general, pero doblemente preocupante es que las de nosotros se agudizan con la falta de un importante factor para el desarrollo de cualquier sociedad, factor muy escaso en los últimos años, el ser tomados en cuenta plenamente por nuestras autoridades, a las que con toda certeza les podemos decir y pedimos que escuchen, “aquí estamos”, decirles que la Federación y sus Colegios contamos con los especialistas que sean necesarios en
cualquier área, autoridades a las que les podemos decir, los colegios somos el órgano obligado para la consulta y opinión en todo lo relacionado con nuestra profesión, los que contamos con la capacidad para la prestación de los servicios de ingeniería, para la asesoría y elaboración de proyectos, la supervisión y construcción de las obras que realicen, etc.; que se convenzan y que tomen conciencia plena de que nuestro gremio es el ente social natural para validar las acciones de las políticas públicas en lo que a ingeniería se refiere, y que vean la oportunidad de que nuestra participación, nuestra opinión y asesoría, que se puede dar por medio de los convenios hoy firmados, que pedimos no volver letra muerta, que se pongan en práctica, que se vuelvan realidad su ejecución en acciones que redunden en una relación de beneficio mutuo, tal y como fueron concebidos desde la óptica de los Consejos Directivos que nos antecedieron, y que tanto para las dependencias que así contarán con el aval moral de los expertos en la materia, el de la sociedad civil que representamos, como para nosotros que ciertamente será un importante apoyo, fuente de recursos para la Federación como obviamente también de los Colegios.
Pero debe ser claro que éste es un trabajo de todos, por eso les pido su apoyo y su sincero compromiso en los trabajos que emprendamos, para que podamos realizarlos y así éstos sean en beneficio de los Colegios y de nuestra Federación. Solicito su apoyo para que nos de fortaleza, para tener la posición y presencia que debe tener la FEMCIC y que nos dará de igual manera la tranquilidad y las opciones para buscar la Unidad de todo el gremio.
Compañeros Ingenieros Civiles, no pensamos en hacer compromisos inalcanzables, hay mucho trabajo iniciado por hacer para lograr la consolidación de nuestra Federación ante la sociedad y nuestras autoridades, trabajos que hagan que se sienta su presencia. Por ello, les reitero a todos los Colegios y sus miembros la petición de una participación comprometida, que se enorgullezcan de su institución, que con orgullo digamos que pertenecemos a la FEMCIC, pues con su participación y reconocimiento en todos y cada uno de los Colegios, seguramente se sentirá su presencia en nuestro país.
La unidad del gremio, tema sabido por todos por lo tratado y platicado con nuestros hermanos profesionistas, tema que ocasionó un desgaste mayúsculo a los Consejos que nos antecedieron, así como una distracción en las actividades y
responsabilidades de nuestra institución y que deben ser prioritarias para un Consejo Directivo. Sin embargo, antes y ahora, estamos conscientes de que el tener una sola voz es un tema prioritario, pero sin perder el rumbo trazado para la FEMCIC. Se debe seguir considerando aterrizar en el corto plazo, por nuestra parte estamos convencidos de realizar el trabajo, de no dejar nada que dependa de nosotros, y si hay la real voluntad y sinceridad de nuestros hermanos de la FECIC, el objetivo puede lograrse, porque si necesitamos que la Ingeniería se escuche a una sola voz, una poderosa voz señores, “Un poder no existe si no hay unión”, puede ser que la obtengamos, ya sea uniendo a las organizaciones o al final trabajar para unir a los Colegios hermanos, y solo enseñándoles el trabajo realizado y más que el trabajo, los resultados de ellos, una actitud que deben estar seguros, realizaremos sin descuidar nuestras responsabilidades, pero que
insisto por nosotros no quedará.
Compañeros necesitamos sumar esfuerzos, canalizarlos para objetivos comunes, privilegiemos a nuestra Institución, démosle el reconocimiento y con ella la fuerza que se merece y debe tener, para el beneficio de los Colegios, de sus Asociados y por supuesto de la Ingeniería mexicana, compañeros el rumbo esta fijado, pongamos firmeza en el timón y soltemos las amarras y enfilémonos al horizonte definido.
Por su amable atención, Mucha de gracias.
I. C. Enrique C. Cervera Aguilar |